Sistemas de Gestión en el Perú: El Reto de Implementar ISO 45001
Por Heken Fonseca, Safety & Sustainability Specialist en BRADKEN
En el Perú, la seguridad y salud en el trabajo se ha convertido en un tema central para las empresas, no solo por cumplir con la normativa, sino también por la creciente conciencia de que los colaboradores son el activo más importante de cualquier organización. En este escenario, la implementación de un sistema de gestión como ISO 45001 representa tanto un reto como una oportunidad para las compañías que buscan mejorar sus estándares de prevención y protección laboral.
La problemática es clara. Según cifras oficiales del Ministerio de Trabajo, cada año se registran miles de accidentes laborales en el país, muchos de ellos en sectores de alto riesgo como minería, construcción y manufactura. Sin embargo, incluso en actividades consideradas de menor riesgo, la falta de una gestión sistemática de la seguridad genera incidentes que impactan en la productividad, aumentan los costos de indemnización y deterioran la reputación empresarial. A esto se suma la fiscalización más estricta de SUNAFIL, que puede aplicar sanciones severas a las empresas que no cumplan con la normativa vigente.
ISO 45001 surge como una herramienta clave en este contexto. Este estándar internacional permite a las organizaciones establecer un sistema de gestión que identifica riesgos, implementa controles y genera una cultura de prevención en todos los niveles. Su enfoque no se limita al cumplimiento legal, sino que impulsa la mejora continua, integrando la seguridad como parte del ADN de la empresa. En el Perú, donde la informalidad laboral aún es un desafío, adoptar este estándar es también una señal de compromiso frente a clientes, inversionistas y trabajadores.
El principal reto para las empresas peruanas está en la implementación efectiva. Muchas organizaciones obtienen la certificación solo para cumplir un requisito de licitación o por exigencia de un cliente, pero en la práctica no logran integrar el sistema a la cultura interna. Esto se traduce en manuales engavetados, procedimientos que no se cumplen y una percepción negativa por parte de los colaboradores. La clave está en involucrar a la alta dirección, capacitar constantemente a los equipos y medir indicadores que realmente reflejen el desempeño en seguridad.
Existen también oportunidades de formación que pueden potenciar este proceso. Diplomados en sistemas de gestión, cursos específicos de ISO 45001 y talleres de liderazgo en seguridad ayudan a que los equipos logísticos, operativos y de recursos humanos trabajen alineados. Asimismo, metodologías complementarias como Lean Management y cultura de seguridad basada en el comportamiento permiten que el sistema no se quede en el papel, sino que sea parte de la práctica diaria.
En conclusión, los sistemas de gestión como ISO 45001 no deben verse como una carga administrativa, sino como una inversión estratégica que reduce riesgos, mejora la productividad y fortalece la confianza de los trabajadores hacia la empresa. En un país como el Perú, donde los accidentes laborales y la informalidad aún marcan la agenda, implementar un sistema de gestión sólido en seguridad y salud no solo es una obligación, sino una oportunidad para diferenciarse en el mercado y construir organizaciones más responsables y sostenibles.